foto-2

HISTORIA DE JERO

La FUNDACIÓN VAMOS JERO nace como consecuencia de una serie de eventos que se encadenan y revelan a través de la historia de vida de Jerónimo Lozano, un niño de 13 años de edad que falleció tras luchar valiente e íntegramente contra una leucemia. Jerónimo Lozano fue diagnosticado a los nueve años de edad con Leucemia Linfoblastica Aguda (LLA), momento desde el que se dedicó con la mayor entereza de carácter y valentía a combatir cada día de su vida contra el cáncer. Esta lucha permanente es una maravillosa historia de vida, enmarcada temporalmente en cerca de cuatro años de momentos heróicos y tremendamente emocionales.

Tras haber recibido todos los tratamientos médicos que los profesionales en Colombia indicaron como adecuados, que incluyeron quimioterapia, radioterapia y un trasplante de médula, Jerónimo se vio enfrentado cara a cara con la muerte. Los procedimientos médicos disponibles en el país se habían agotado, de esta forma el sistema de salud y sus actores lo acorralaron en un callejón en donde la única salida era la muerte, bajo la absurda premisa de que la ciencia y la tecnología médica no trascienden las fronteras de un país, lo que se reduce a la más ridícula analogía del icónico muro de Berlín en plena Guerra Fría.

Bajo el desespero de dicha situación, encontramos que para Jerónimo existía una nueva oportunidad de vida, un cartucho más por disparar en búsqueda de la supervivencia: un universo de tratamientos experimentales en Estados Unidos. Justo dos de ellos estaban diseñados a su medida, quien con un espíritu indomable, luchaba por mantenerse con vida la mayor cantidad de tiempo posible.

Las barreras para acceder a estos tratamiento se hicieron terribles, el seguro médico en Colombia no quiso aceptar su responsabilidad y los médicos abandonaron la lucha por la vida. Una vez más, el desconocimiento del DERECHO A INTENTARLO TODO y la ignorancia sobre los avances médicos nos llevaron a mover cielo y tierra para intentar salvar a Jero.

Aunque el esfuerzo de sus padres, familia, amigos y sociedad no logró darle la oportunidad de seguir luchando ni salvar su vida, que extinguió a los 13 años de edad, todo esto NO fue en vano. Su legado permanece entre nosotros. Sus enseñanzas, valores, experiencia y proceder son nuestra obligación con la sociedad, de tal forma que nuestro presente y futuro es ayudar a todas las personas que han sido declaradas enfermos terminales para que validen su DERECHO A INTENTARLO TODO por la vida sin distinción alguna de raza, religión, sexo o edad.

jero

HISTORIA DE JERO

La FUNDACIÓN VAMOS JERO nace como consecuencia de una serie de eventos que se encadenan y revelan a través de la historia de vida de Jerónimo Lozano, un niño de 13 años de edad que falleció tras luchar valiente e íntegramente contra una leucemia. Jerónimo Lozano fue diagnosticado a los nueve años de edad con Leucemia Linfoblastica Aguda (LLA), momento desde el que se dedicó con la mayor entereza de carácter y valentía a combatir cada día de su vida contra el cáncer. Esta lucha permanente es una maravillosa historia de vida, enmarcada temporalmente en cerca de cuatro años de momentos heróicos y tremendamente emocionales.

Tras haber recibido todos los tratamientos médicos que los profesionales en Colombia indicaron como adecuados, que incluyeron quimioterapia, radioterapia y un trasplante de médula, Jerónimo se vio enfrentado cara a cara con la muerte. Los procedimientos médicos disponibles en el país se habían agotado, de esta forma el sistema de salud y sus actores lo acorralaron en un callejón en donde la única salida era la muerte, bajo la absurda premisa de que la ciencia y la tecnología médica no trascienden las fronteras de un país, lo que se reduce a la más ridícula analogía del icónico muro de Berlín en plena Guerra Fría.

Bajo el desespero de dicha situación, encontramos que para Jerónimo existía una nueva oportunidad de vida, un cartucho más por disparar en búsqueda de la supervivencia: un universo de tratamientos experimentales en Estados Unidos. Justo dos de ellos estaban diseñados a su medida, quien con un espíritu indomable, luchaba por mantenerse con vida la mayor cantidad de tiempo posible.

Las barreras para acceder a estos tratamiento se hicieron terribles, el seguro médico en Colombia no quiso aceptar su responsabilidad y los médicos abandonaron la lucha por la vida. Una vez más, el desconocimiento del DERECHO A INTENTARLO TODO y la ignorancia sobre los avances médicos nos llevaron a mover cielo y tierra para intentar salvar a Jero.

Aunque el esfuerzo de sus padres, familia, amigos y sociedad no logró darle la oportunidad de seguir luchando ni salvar su vida, que extinguió a los 13 años de edad, todo esto NO fue en vano. Su legado permanece entre nosotros. Sus enseñanzas, valores, experiencia y proceder son nuestra obligación con la sociedad, de tal forma que nuestro presente y futuro es ayudar a todas las personas que han sido declaradas enfermos terminales para que validen su DERECHO A INTENTARLO TODO por la vida sin distinción alguna de raza, religión, sexo o edad.